Jueves de Semana Santa. 20:00 h. aproximadamente. Capricho de comer un bocata o una buena ración de jamón serrano. Llevaba toda la semana escuchando en la radio un anuncio de nuevo bar en la Parte Vieja donostiarra especializado en ibéricos de cuyo nombre no quiero acordarme. Allá vamos. Donosti petado ya de visitantes a esas alturas de las vacaciones. Nos atienden con sonrisa y actitud superactiva para que pidamos. Sonrisa de oreja a oreja y el "kaixo" de protocolo turístico... Pregunto: - "¿Bocata de jamón?" - "Los de la barra" (observo en un plato bollitos de pan tipo pintxo de lo más común, por no decir nada peor) Pido la carta de pintxos. Mientras tanto, ante la sutil (e incómoda) situación de insistencia que percibo, también un par de bebidas. Tan pronto suelta la mano del vaso la camarera nos recita el precio de ambas. De nuevo mirada sutil e insistente. Sí, quiere que paguemos ya. Nota: el bar todavía no estaba muy lleno, más bien el aforo e...